viernes, 30 de septiembre de 2011

ALGUN DIA

                        Gustavo Adolfo Olate

Algún día me habré ido, sin volver la vista al pasado.
Abandonaré en mi sendero las huellas de mis pies cansados.

Me iré sin decir adiós. Nadie sabrá que me marcho.
Sabré gritar en silencio, con mis puños apretados,
Ese dolor que por siempre, ha ensombrecido mi canto.

Mi bagaje es de penas, amarguras y sollozos,
Y se presenta negro mi ocaso.
Mi vida, desde niño, ha sido constante sufrimiento.
Por eso es que en mis ojos se nubló mi llanto.

El destino me entregó una flor marchita y sufrí sus espinas de fracasos.
También me juró luz de alegría, y me dio la oscuridad del cansancio.

Nadie sabe la verdad de mi vagar duro, tenso, solitario.
Mi cansancio del ayer quedó entre sombras
                                Y el de hoy, va sangrando entre guijarros.

Mis plantas se desangran, pero viven.
Desgarradas van mis manos, en pedazos.
Sufrí e hice sufrir. Por eso la vista se me nubla y mi respirar es amargo.

Castigos, mezquindades, ofensas, malos tratos.
Mentiras y traiciones, promesas, desencantos.
Balance de miserias. Y, al final un caminar gastado.

Desde niño, castigos y privaciones.
Ya joven, en la calle, estudiando y trabajando.
Ya hecho hombre, mentí y me mintieron,
                          Y aprendí a callar mi desencanto.

Por eso, algún día me habré ido. Y nadie sabrá que me marcho.
Sólo verán en mi sendero las huellas de mis pies, cansados.
Bagaje de penas, amarguras, sollozos. Se presenta negro mi ocaso.
Mi vida ha sido constante sufrimiento.
Por eso es que en mis ojos se nubló el llanto.



1 comentario:

  1. Me fascinan los poemas de Gustavo Olate, qué lástima no encontrar más de sus obras, relatos , hoy que el idioma se ha perdido es un regocijo volver en sus palabras encontrarlo.

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