lunes, 31 de octubre de 2011

EL FIN DEL MUNDO, SEGÚN LOS MAYAS. EL COMETA ELENIN


       
                                   Enrique Darío Lamas
      

Al escribir sobre  el filósofo chileno Alejandro Venegas, llegué  hasta  el análisis  del momento  capitalista  en nuestra  tierra y al hecho singular de que las financieras y las  emisoras  de tarjetas  de crédito,  usaran los dineros  de los fondos  de pensiones  sin asegurar ganancias, para prestarlo aún a los mismos que ahorran, con intereses  usurarios.
        Ahora, si abrimos  las ventanas para ver a nuestro país  en el panorama  mundial  de las naciones, nos damos  cuenta  de lo  poco  que pesamos  en las grandes decisiones internacionales .
       Hasta el siglo pasado nos clasificaban como país subdesarrollado. En el presente  siglo nos  han ascendido a la categoría de país en desarrollo .¿Pero qué somos  en verdad?  No dejamos  de ser uno de los tantos  países dependientes  de  la matriz monetaria  dólar que maneja el Imperio .
        La práctica  más usada por el departamento del Tesoro de U.S.A. es emitir dinero sin respaldo  para cubrir  el astronómico déficit  de su balanza.
Esto obliga al Banco Central de  nuestro  país a tragar todos  los  dólares que pueda, para mantener la divisa  en un valor que no cause inflación y que no resienta  las exportaciones de frutas, vinos,  etc.
        En este  ejercicio  de traga-dólares  nuestro Banco perdió el año 2010, 3.180 millones  de dólares y el año 2009  una cantidad un poco menor. Estas operaciones asemejan  al ahorro de la abuelita  que  guardaba dinero bajo el colchón y  después, cuando los herederos querían usarlo, los billetes valían  hongo  o callampa, si usted prefiere el término.
        Pero cuando el dólar se desvaloriza, también se pierden  los ahorros  de  las instituciones  de  previsión y los miles  de millones que  el buen precio  del cobre nos ha entregado en la última década, por  la demanda  de países  ahora gigantes industriales, como China  y la India. No seamos tan ingenuos porque  el Imperio antes de desvalorizar  ya  ha ocupado y gastado el porcentaje y aparentemente  nos quedamos  con la misma cantidad, pero depreciada.  Ese es el truco.
       De  esa fortuna que se cae de nuestros bolsillos rotos, nadie hace  algo por  evitar  la fuga. Total, como son dineros  del Estado, de todo el pueblo chileno, que más da. Pero en el interior  los gobernantes niegan  una  miserable chaucha  para las demandas educacionales. Entretanto los dineritos han servido para los cuantiosos gastos armamentistas, para costear  invasiones, el patrullaje constante  de submarinos atómicos y de portaaviones por todos  los mares y para el espionaje de la CIA  en todos los rincones del  orbe. Así “juega el gato maula con el mísero ratón”.
          Consuelo de tontos. Somos muchos los países  que así perdemos. En Sudamérica, en esto Chile  es el líder, seguido muy de cerca por Colombia y Perú. Tontos útiles y obedientes. Es muy difícil que para salvarnos, logremos crear una moneda comunitaria, tal como los  europeos hicieron con el euro. Cultivamos  la amistad con el Imperio con una competencia  de celos bastante  ridículos. Algunos años hace, que un canciller  argentino expresó  que las relaciones de su país  con la Casa Blanca habían alcanzado  un clima amoroso de”poto  y calzón”. ¡Cómo  habrán reído los gringos! .Siguiendo  con las metáforas basta  que “la  gran puta nos sonría  y nosotros le entregamos la billetera”.
        Nuestra debilidad mental es antigua. Durante  el siglo XIX  y hasta la primera guerra mundial  del siglo XX, cuando la matriz monetaria dominante   en nuestro país, era la libra esterlina, nuestra gente linda, la gente  bien, se autodenominaba “los ingleses de  América del Sur”.Se creían súbditos  de la corona británica y derrocharon  con impudicia, la riqueza del salitre  entre Talca, París y Londres. 
       Las relaciones  internacionales  seguían  un ritmo predecible hasta  el aciago día  11 de Septiembre  del año 2001. Sin que  se sepa exactamente  qué  ayuda  recibieron, los terroristas  estrellaron aviones  comerciales  en las  torres  del corazón mismo del Imperio. Se  desató  el caos.
      Desde  ese  día  el mundo  entero ha sufrido la crisis  del terror  desatado  por  la  venganza . El aumento descomunal  del armamentismo y anexos, ha conducido  a  las  crisis financieras, a las convulsiones bursátiles  y recesiones. Hace  cuatro siglos,  Hobbes  señalaba que las naciones  vivían en estado  de “guerra permanente”, es decir  en guerra fría, pero  que  el orden mundial  del Imperio falleciente  de entonces, el triángulo  del poder estaba formado por  el oro, la cruz  y la espada . ¿Cuál es el de hoy?
        Es necesario poner  atención  al siguiente  circuito histórico : derrota-humillación ;  victimización- potenciamiento;  venganza- aniquilación. Le sucedió  a Alemania  después  de  la Primera Guerra y estuvo  a punto de vencer en la Segunda, pero con el holocausto, ocasionó  el nacimiento del estado de Israel  y la cohesión de las comunidades judías  de  todo el mundo que utilizaron esta  situación  de víctimas  para  potenciarse . El sionismo apoyado  en  la religión  judaica del Antiguo Testamento con el Dios Jehová “varón de guerra”, es dominante  en el mundo occidental .Ha opacado  al Dios cristiano y si sumamos  a esto el decaimiento del catolicismo, derivado a la metafísica, que no puede superar aún  el sexo-pecado  para sus oficiantes a  los que impone  el celibato, con los escándalos consiguientes y una campaña  mundial para  sembrar dudas sobre la existencia histórica  de Jesucristo; además la debilidad del Vaticano por conseguir un ecumenismo falso, una conciliación imposible  entre  el Nuevo  y el Antiguo Testamento  bíblico , entre Jesús  y Herodes, estamos  en  pleno hundimiento  de los  valores  cristianos . ¡Esto si que es Apocalipsis!
        Muy  cerca  de nuestras casas  se  levantan con profusión  iglesias que salen a las calles a loar a Jehová,  al dios  de Israel .En  el triángulo  del poder  ya  no está  la cruz; se ubicó  la estrella  de  David, y  la espada ha sido  remplazada  por  las  bombas.  Los capitalistas judíos  son dominantes en las finanzas  de los E.E.U.U .,. Entonces ,las victimas  del ataque  a los  torres  gemelas y las del holocausto están en alianza  para  fortalecer  al Imperio  y   constituir   un nuevo  orden mundial  con principios  y valores  mutantes  propios  del  maniqueísmo .Esto es, lo que es malo  en un territorio propio  es bueno realizarlo con los  infieles  o  enemigos.  La  debilitada  ONU  nada puede  hacer  para  evitarlo. Entonces  las invasiones, los asesinatos, masacres, violaciones  y  depredaciones aparecen justificadas por  un nuevo  derecho  internacional de la fuerza bruta e inhumana, pero santa.
        Mientras se instala la nueva inquisición  en todos  los países  de  la órbita  imperial y estos victimarios  aparecen con las  máscaras de víctimas,(hay cargos claves en los gobiernos que ya han sido tomados) exigiendo  el respeto  a  su autoridad  y al sistema, no vacilan en enjuiciar  a   los  que  creímos  y  creemos  en los derechos  humanos.
       Entretanto  el Gran Capital sin controles, sin importarle una filfa el dios  de turno,  sigue concentrándose  en la ganancia  a como dé lugar,  caiga quien caiga, ciego  en su soberbia, así  reviente  el  planeta.
      No tiene  nada  de  extraño entonces,  que  en  la gran cacerola  de la humanidad  donde  caen  las tribulaciones, angustias, temores  de la gente  acorralada, terremoteada, castigada, de todos  los continentes, por el hambre,  el envenenamiento de las aguas, la acumulación del CO2  en la atmósfera, la desertización  etc. etc., fermente la  fatalidad del acabo del mundo, además condimentada  por  las  palabras de teólogos, teósofos, astrólogos , ufólogos, clarividentes. Ellos traen  los presagios  de  libros supuestamente  sagrados, del estudio  de los mayas  y de cometas como  el  llamado  Elenin, al parecer, ya desinflado.  Todos  los  dichos de esos  sabios apuntan a que nos  hagamos  cada  día  mejores,(eso sería bueno) y  no nos importe  la corriente  de los  problemas  sociales. Estaba  escrito y no supimos  resolverlos. 
    
     Que el final nos  pille confesados. 



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