miércoles, 30 de noviembre de 2011

POEMAS DE ROLANDO SALAS-CABRERA


Todo es uno
 Qué sueño, qué sonrisa, qué misterio, qué roza mi frente ahora sin saber lo que piensa,
  hoy que la noche es bosque de súbito y de sombra
  y un perfil imposible de belleza me tienta.
                                         José Lupiáñez


Desde las lentas bóvedas del sueño
hasta la claridad de la mañana;
desde el boscaje azul de mis anhelos
hasta la liturgia que amasa
el pan de cada día;
todo es uno, un milagro
solo y portentoso,
una estirpe de ríos cotidianos,
el trazo fraterno de mis manos
en el corazón del infinito.

Y no sabemos si lo que viene
es el mar desbordado del espanto
o los surcos que marcan
los grillos en la tierra;
pero toda la noche
seré un pájaro aleteando
entre tus arcos de luz,
una barca que boga sin consuelo
en el lago azulado de tu espalda.


La palabra escrita.


Fueron cortos los días, presurosos.
Y las noches muy lentas.
Encantadas.
Y se quedaba uno pensativo
con la mirada sujeta en la distancia.
Y así pasó el tiempo, se detuvo
un instante la pena y el vacío.
Y esa palabra escrita me llenaba
el corazón de sueños.
Nunca rocé su piel
ni bebí la mirada de sus ojos.
Nunca fueron mis manos
rehenes de su cuerpo presentido.
Y se fueron las palabras agostando
como una brisa que muere en los silencios.
Y pasó la vida con sus gritos,
y uno se oscureció de nuevo,
sumergido
en este mínimo templo donde habita
un manojo de signos y de sueños.
Hasta que un día, cuando ya el olvido
cubierto había la bruma del recuerdo,
me encontré frente a frente con sus ojos.
Sin brisas, sin delirios, sin palabras.            


Las dos mitades de la vida.  


Uno habla con palabras simples
de cosas cotidianas.
De la vida que pasa
y es a ratos un destino
de caricias dormidas,
una enredadera de sueños.
El placer
que nos hace más libres y más buenos.

Pero aquí también se crecen las desdichas.
Las noticias golpean el corazón como un martillo.
Sin embargo uno queda perplejo
ante el milagro de un pájaro en vuelo,
el sonido del agua canturreando en la fuente.
O deslumbrados ante una mirada
que se mete en los ojos
como si fuera el mar.

Y así vamos.
Entre las noticias de mujeres muertas,
las bombas que explotan destrozando la aurora.
Y estos arreboles de sueños
que pareciera nos hablan de otro mundo.

Y sin embargo es este.
Son las dos mitades de la vida.
Son las calles que acumulan suspiros.
Insultos, sonrisas, atentados,
orines, besos, amenazas.
Los eternos señores de la guerra
que en ovales despachos decretan
la tortura.
Y es la boca que escupe sus blasfemias
 y el ruido
que estremece la calle
con su histeria de motores.

Es la congoja a ratos, y a ratos la comedia.
Y hay rincones donde solloza
la sombra de una mujer o un niño,
que no puede levantar los ojos para mirar el cielo.
Y hay señoras y niños que van hacia el mercado
y una bomba les roba los huesos y los sueños.
Y uno sigue aquí mirando
como se aman las palomas.

Y sólo quedan los gemidos. Y escribir unos versos.
Y decirle a la vida que ya basta.





LA ABUELITA




Miguel Veragua Contreras


Era mediados del siglo veinte, vida apacible comparada con el hoy, la doble jornada de trabajo permitía a los padres alternar todos los días alrededor de la mesa a la hora de almuerzo con los hijos, que por lo general eran numerosos y que en este caso eran ocho, junto a la figura cercana y venerable de la abuelita, centro de tiernas y jocosas anécdotas.

Ella era quien nos recordaba los buenos hábitos, los rezos y las buenas costumbres si es que la mamá no alcanzaba a hacerlo cuando nos íbamos a la escuela. Se desplazaba con temores por su avanzada edad y su deteriorada visión, siempre estaba ayudando a nuestra madre en los quehaceres, aunque ella le dijera no hacerlo, la abuelita quería siempre cooperar y no sentirse inútil, no fueran a decir algún día que no servía para nada.

La mamá hacía comidas exquisitas y abundantes como la tradición lo exigía, el almuerzo debía contemplar: entrada consistente en verduras con algún picadito de mariscos, plato segundo que por lo general era cazuela, plato de fondo y el postre que debía consumirse en la mesa. También nuestra madre hacía queques, tortas, empanadas, sopaipillas, picarones, calzones rotos y gran variedad de kuchens y siempre mantenía aderezos en cantidad para acompañar todo aquello, siempre los fines de semana le pedíamos que nos hiciera “cositas ricas”, como lo decía el menor de nosotros, frase que hasta el día de hoy repetimos los hermanos rememorando a nuestra madre.

Cierto día, en que la abuelita dentro de su rutina diaria salió al antejardín a dar alimento a sus palomas, llegaron tantas como nunca antes, pues tantas eran las supuestas migas lanzadas en este oportunidad, claro que no pasó mucho tiempo para que una bandada de niños las espantara y embelesados se pusieran a recoger lo lanzado por la abuelita, mientras que adentro, la mamá desesperada buscaba el paquete recién comprado de los dulcesitos para agregar a la torta que nos había prometido.
En otra oportunidad, llegó con un niño colgado de la oreja “mira niña, no se quería venir el callejero y me lo traje a la fuerza”. “¡Pero mamá, si es el Rafa que vive al frente, suéltelo, no vaya a venir su mamá a hacernos un escándalo!”. “Perdónala, hijo, es que mi mamita no ve bien”. Lo había confundido con uno de sus nietos.

Nuestro padre era un trabajador calificado sin mayor instrucción y lo notable era que todos pasaban como de clase media, pues no existían las estadísticas que los definían o descalificaban, sólo se sabía que había mucha pobreza, pero nadie se angustiaba más allá de lo que sus medios podían, ni había estrés, menos se hablaba de la comida chatarra o de la obesidad. De enfermedades sólo hablaban los hipocondríacos que han existido en toda época.

Se disfrutaba de la vida, sobretodo en familia, cuando alrededor del almuerzo, cada cual tenía tiempo para contar su acontecer al resto; los reproches, las palabras de afecto, los recados, la situación personal en el trabajo o en la escuela, de los obvies o entretenciones, de la última misa y por supuesto, también el espacio en que hacíamos todo tipo de preguntas a la abuelita, había nacido a mediados de la segunda mitad del siglo diecinueve, así que la llenábamos de interrogantes.

Era muy activa, siempre estaba haciendo algo, tal vez por ello surgían aquellas situaciones tan vivas y fuertes en nuestra memoria.
Cierta madrugada, nuestra madre se llevó el susto de su vida, eran menos de las cinco cuando golpearon apresuradamente a la puerta y llena de temor al abrir junto al papá, ve un cuadro paralizador en que se retrataba su mamita en medio de dos carabineros, según contaría posteriormente, perdió toda noción pues en esos años la relación entre uniformados y civiles era muy lejana y extrema, tanto es así que casi cae desmayada. Claro que la abuelita entró con mucho enojo, murmurando “creen que soy niña y no ven que puedo valerme por mi misma”. La habían encontrado en la panadería en actitud de espera, también se equivocaba con la hora; preocupada por el pan y la leche quiso demostrar nuevamente que no era ningún estorbo. Esta ternura despertaba en nosotros situaciones de inocente suspicacia y desde ahí le inventamos que quería cambiar al abuelito de al lado por el lechero, que también era un anciano.

Quién no recuerda a esa abuelita tan tierna, cercana y acogedora a la que jamás llamamos de tú y que en nuestros enojos y bromas le demostrábamos que era nuestra y suya nuestra casa, nuestros anhelos y proyectos y también todas nuestras vivencias.

Su última anécdota fue días antes de morir, siempre nos había recomendado tuviéramos cuidado con las corrientes de aire que se producían dentro de la casa al quedar entre brisas opuestas; nos decía una y otra vez “ten cuidado con el aire, niño”. Jamás nos preocupó su recomendación, seguramente por no creer. El aire supuestamente acabó con su vida, pues estando en la mesa todos reunidos, de improviso cayó desmayada al abrirse la puerta y al cabo de una semana dejó de existir, dejando en nuestros sentimientos, además de una profunda pena, una frase a considerar por el resto de nuestras vidas: “ten cuidado con el aire, niño”.

INTENTO DE HOMICIDIO




Palmenia San Martín Torrejón


Ayer fue un día como cualquiera en mi vida. La mañana era hermosa y me sentía feliz, hasta me atrevería a decir, un poco más de lo usual.
Había terminado un cuento y me apresuraba a comenzar uno nuevo, cuando apareció el cartero. La carta fue una sorpresa (no acostumbro recibir correspondencia) Si ésta fue una sorpresa, más lo fue su contenido: una acusación por intento de homicidio.

Hoy, después de una noche espantosa, me presenté ante el juez. Al escuchar nuevamente la acusación, grité horrorizada:
-         ¡Es un error, yo jamás haría daño a nadie. Soy una mujer pacífica! Absolutamente pacífica.
-         - Lamentamos contradecirle – dijo uno de los jueces – Escuche, leeré su expediente: Candela Torre, casada, nacida en Santiago, es acusada de intento de homicidio y, por lo tanto, será juzgada por este tribunal.
-         ¿Y a quién se supone que intenté matar? – pregunté.
-         Según consta en el expediente, se le acusa de intentar dar muerte al idioma.
-         Pero eso es absurdo . repliqué –El idioma no es un ser vivo.
-         Profundo error, señora, para su información debe saber que el idioma estuvo, está y estará eternamente vivo. Vive, aunque no le demos el lugar que merece.
-         ¡Insisto, esto es un error! – grité angustiada.
-         Señora, le ruego no seguir alegando inocencia. El arma utilizada en tan deleznable hecho, se encuentra en mi poder y sus huellas totalmente identificadas- - entonces con horror, reconocí mi lápiz. Ante la irrefutable prueba, me derrumbé al borde del colapso. En ese momento, mi abogado procedió a argumentar mi defensa.
-         Señores del jurado: las conversaciones sostenidas con mi clienta, me permiten dar fe de su inocencia. Nunca fue su intención incurrir en tal atrocidad. Ella, si reconoce su falta de respeto hacia el demandante y la negligencia con que lo trató. En consideración, pido un juicio benévolo para mi defendida.
Calló mi abogado y a continuación escuchamos el veredicto.
-         Con fecha 31 de mayo del año en curso, siendo las 11.30 horas, este tribunal condena a la acusada aquí presente, a diez años y un día de lectura diaria. Los libros deberán ser de buenos autores.

-         Y a su juicio – preguntó mi abogado - ¿cómo se reconoce un buen autor?

-         Bueno – contestó el juez – un buen autor, independiente del tema tratado, debe ser claro y conciso, no usará palabras pomposas, rimbombantes , lateras ni kilométricas, para decir lo mismo que podría expresar con un tercio de ellas. ¡Nada de barroquismos!

-         Y eso ¿qué significa? – pregunté con timidez

-         Significa, señora “tendencia al barroco” y esto aplicado a la escritura: estilo literario donde predominan la pompa y el ornato. A modo personal, le sugiero consultar el diccionario más a menudo.
Este tribunal – añadió el juez – espera que usted cumpla con la pena impuesta; en caso contrario será condenada a morir como escritora. Algo más, dentro de los textos que deberá leer durante estos años, quedan totalmente excluidos los siguientes: “Condorito”, “La Cuarta”, las novelas de Corin Tellado, además de los grafittis de baños públicos, fachadas de casas particulares y respaldo de los asientos del Transantiago.

El juicio ha terminado. Dios salve al idioma.



lunes, 31 de octubre de 2011

PALABR@S

      Revista del Círculo Literario de Maipú
      Nº 13    -   31 de OCTUBRE de 2011


Tomas Tranströmer, premio Nobel de Literatura 2011
                 

http://revistapalabrasclit.blogspot.com  correo: sinalefa25@hotmail.com


    


                                               

EDITORIAL





Octubre se nos termina cuando comienza la Feria Internacional del Libro en Santiago, que esperamos visitar cuanto antes.

Tuvimos la Feria del Libro de Maipú, entre el 28 de septiembre y el 2 de este mes, organizada por la directora de la Biblioteca Municipal, señora Verónica Verme.
Como de costumbre, contamos con un stand para exhibir los textos publicados por nuestros socios y los ejemplares impresos de esta revista.

Fue una grata ocasión para encontrarse con antiguos y recordados compañeros de talleres literarios, como el cuentista Francisco Francis, quien prometió enviarnos textos, la poeta Alejandra Serey Suau , de quien incluimos unos poemas en este número, la escritora y profesora de literatura Lorena Díaz Meza  y nuestra querida Gladys Salinas, poeta que nos acompañó
en la atención del stand.

Entre las actividades desarrolladas por la Feria, destacaron la participación de los escritores Pedro Lemebel y Hernán Rivera Letelier, de los talleres de literatura y cuenta-cuentos de la Biblioteca Municipal y el Coro Goodyear.

Especialmente debemos mencionar la presentación del libro de cuentos “El leve soplo de los vientos” del escritor, profesor, diplomático y académico Reinaldo Edmundo Marchant, quien amablemente
nos regaló un ejemplar de su libro.

En esta ocasión, colaboran: Enrique Lamas, Yorka Gallegos, Emilia Páez, Ricardo Lagos, Alejandra Serey, Gustavo Olate, Patricia Franco, Irene Palacios, Hugo Becerra, Ariel Zúñiga y Juan Ramón Cuello.

EL FIN DEL MUNDO, SEGÚN LOS MAYAS. EL COMETA ELENIN


       
                                   Enrique Darío Lamas
      

Al escribir sobre  el filósofo chileno Alejandro Venegas, llegué  hasta  el análisis  del momento  capitalista  en nuestra  tierra y al hecho singular de que las financieras y las  emisoras  de tarjetas  de crédito,  usaran los dineros  de los fondos  de pensiones  sin asegurar ganancias, para prestarlo aún a los mismos que ahorran, con intereses  usurarios.
        Ahora, si abrimos  las ventanas para ver a nuestro país  en el panorama  mundial  de las naciones, nos damos  cuenta  de lo  poco  que pesamos  en las grandes decisiones internacionales .
       Hasta el siglo pasado nos clasificaban como país subdesarrollado. En el presente  siglo nos  han ascendido a la categoría de país en desarrollo .¿Pero qué somos  en verdad?  No dejamos  de ser uno de los tantos  países dependientes  de  la matriz monetaria  dólar que maneja el Imperio .
        La práctica  más usada por el departamento del Tesoro de U.S.A. es emitir dinero sin respaldo  para cubrir  el astronómico déficit  de su balanza.
Esto obliga al Banco Central de  nuestro  país a tragar todos  los  dólares que pueda, para mantener la divisa  en un valor que no cause inflación y que no resienta  las exportaciones de frutas, vinos,  etc.
        En este  ejercicio  de traga-dólares  nuestro Banco perdió el año 2010, 3.180 millones  de dólares y el año 2009  una cantidad un poco menor. Estas operaciones asemejan  al ahorro de la abuelita  que  guardaba dinero bajo el colchón y  después, cuando los herederos querían usarlo, los billetes valían  hongo  o callampa, si usted prefiere el término.
        Pero cuando el dólar se desvaloriza, también se pierden  los ahorros  de  las instituciones  de  previsión y los miles  de millones que  el buen precio  del cobre nos ha entregado en la última década, por  la demanda  de países  ahora gigantes industriales, como China  y la India. No seamos tan ingenuos porque  el Imperio antes de desvalorizar  ya  ha ocupado y gastado el porcentaje y aparentemente  nos quedamos  con la misma cantidad, pero depreciada.  Ese es el truco.
       De  esa fortuna que se cae de nuestros bolsillos rotos, nadie hace  algo por  evitar  la fuga. Total, como son dineros  del Estado, de todo el pueblo chileno, que más da. Pero en el interior  los gobernantes niegan  una  miserable chaucha  para las demandas educacionales. Entretanto los dineritos han servido para los cuantiosos gastos armamentistas, para costear  invasiones, el patrullaje constante  de submarinos atómicos y de portaaviones por todos  los mares y para el espionaje de la CIA  en todos los rincones del  orbe. Así “juega el gato maula con el mísero ratón”.
          Consuelo de tontos. Somos muchos los países  que así perdemos. En Sudamérica, en esto Chile  es el líder, seguido muy de cerca por Colombia y Perú. Tontos útiles y obedientes. Es muy difícil que para salvarnos, logremos crear una moneda comunitaria, tal como los  europeos hicieron con el euro. Cultivamos  la amistad con el Imperio con una competencia  de celos bastante  ridículos. Algunos años hace, que un canciller  argentino expresó  que las relaciones de su país  con la Casa Blanca habían alcanzado  un clima amoroso de”poto  y calzón”. ¡Cómo  habrán reído los gringos! .Siguiendo  con las metáforas basta  que “la  gran puta nos sonría  y nosotros le entregamos la billetera”.
        Nuestra debilidad mental es antigua. Durante  el siglo XIX  y hasta la primera guerra mundial  del siglo XX, cuando la matriz monetaria dominante   en nuestro país, era la libra esterlina, nuestra gente linda, la gente  bien, se autodenominaba “los ingleses de  América del Sur”.Se creían súbditos  de la corona británica y derrocharon  con impudicia, la riqueza del salitre  entre Talca, París y Londres. 
       Las relaciones  internacionales  seguían  un ritmo predecible hasta  el aciago día  11 de Septiembre  del año 2001. Sin que  se sepa exactamente  qué  ayuda  recibieron, los terroristas  estrellaron aviones  comerciales  en las  torres  del corazón mismo del Imperio. Se  desató  el caos.
      Desde  ese  día  el mundo  entero ha sufrido la crisis  del terror  desatado  por  la  venganza . El aumento descomunal  del armamentismo y anexos, ha conducido  a  las  crisis financieras, a las convulsiones bursátiles  y recesiones. Hace  cuatro siglos,  Hobbes  señalaba que las naciones  vivían en estado  de “guerra permanente”, es decir  en guerra fría, pero  que  el orden mundial  del Imperio falleciente  de entonces, el triángulo  del poder estaba formado por  el oro, la cruz  y la espada . ¿Cuál es el de hoy?
        Es necesario poner  atención  al siguiente  circuito histórico : derrota-humillación ;  victimización- potenciamiento;  venganza- aniquilación. Le sucedió  a Alemania  después  de  la Primera Guerra y estuvo  a punto de vencer en la Segunda, pero con el holocausto, ocasionó  el nacimiento del estado de Israel  y la cohesión de las comunidades judías  de  todo el mundo que utilizaron esta  situación  de víctimas  para  potenciarse . El sionismo apoyado  en  la religión  judaica del Antiguo Testamento con el Dios Jehová “varón de guerra”, es dominante  en el mundo occidental .Ha opacado  al Dios cristiano y si sumamos  a esto el decaimiento del catolicismo, derivado a la metafísica, que no puede superar aún  el sexo-pecado  para sus oficiantes a  los que impone  el celibato, con los escándalos consiguientes y una campaña  mundial para  sembrar dudas sobre la existencia histórica  de Jesucristo; además la debilidad del Vaticano por conseguir un ecumenismo falso, una conciliación imposible  entre  el Nuevo  y el Antiguo Testamento  bíblico , entre Jesús  y Herodes, estamos  en  pleno hundimiento  de los  valores  cristianos . ¡Esto si que es Apocalipsis!
        Muy  cerca  de nuestras casas  se  levantan con profusión  iglesias que salen a las calles a loar a Jehová,  al dios  de Israel .En  el triángulo  del poder  ya  no está  la cruz; se ubicó  la estrella  de  David, y  la espada ha sido  remplazada  por  las  bombas.  Los capitalistas judíos  son dominantes en las finanzas  de los E.E.U.U .,. Entonces ,las victimas  del ataque  a los  torres  gemelas y las del holocausto están en alianza  para  fortalecer  al Imperio  y   constituir   un nuevo  orden mundial  con principios  y valores  mutantes  propios  del  maniqueísmo .Esto es, lo que es malo  en un territorio propio  es bueno realizarlo con los  infieles  o  enemigos.  La  debilitada  ONU  nada puede  hacer  para  evitarlo. Entonces  las invasiones, los asesinatos, masacres, violaciones  y  depredaciones aparecen justificadas por  un nuevo  derecho  internacional de la fuerza bruta e inhumana, pero santa.
        Mientras se instala la nueva inquisición  en todos  los países  de  la órbita  imperial y estos victimarios  aparecen con las  máscaras de víctimas,(hay cargos claves en los gobiernos que ya han sido tomados) exigiendo  el respeto  a  su autoridad  y al sistema, no vacilan en enjuiciar  a   los  que  creímos  y  creemos  en los derechos  humanos.
       Entretanto  el Gran Capital sin controles, sin importarle una filfa el dios  de turno,  sigue concentrándose  en la ganancia  a como dé lugar,  caiga quien caiga, ciego  en su soberbia, así  reviente  el  planeta.
      No tiene  nada  de  extraño entonces,  que  en  la gran cacerola  de la humanidad  donde  caen  las tribulaciones, angustias, temores  de la gente  acorralada, terremoteada, castigada, de todos  los continentes, por el hambre,  el envenenamiento de las aguas, la acumulación del CO2  en la atmósfera, la desertización  etc. etc., fermente la  fatalidad del acabo del mundo, además condimentada  por  las  palabras de teólogos, teósofos, astrólogos , ufólogos, clarividentes. Ellos traen  los presagios  de  libros supuestamente  sagrados, del estudio  de los mayas  y de cometas como  el  llamado  Elenin, al parecer, ya desinflado.  Todos  los  dichos de esos  sabios apuntan a que nos  hagamos  cada  día  mejores,(eso sería bueno) y  no nos importe  la corriente  de los  problemas  sociales. Estaba  escrito y no supimos  resolverlos. 
    
     Que el final nos  pille confesados. 



MILICO


COMENTARIO DE LIBROS





MILICO, novela  de José Miguel Varas

LOM Ediciones, publicado en 2007, 366 páginas. Biblioteca Municipal de Maipú.

     Confieso que comencé a leer el libro y no lo pude soltar, lo que me valió un par de noches de insomnio.
Eso porque se trata de la reciente historia, de lugares, personajes, situaciones que los contemporáneos del autor vivimos en la propia piel. El lenguaje coloquial de diferentes personajes y vocabularios, reproducido con fidelidad ortográfica, los vocablos que permanecieron pegados a un pasado común que ahora aparecen despertando recuerdos, sensaciones,
hasta los avisos radiales que algunos escuchamos desde la niñez, saltan de pronto, como las sorpresas de las fiestas infantiles

     Es una novela que comienza el día anterior al golpe militar de 1973, en el Hospital Militar, cuando el padre del protagonista Jaime Román, un coronel de ejército,  ha fallecido y él se presenta para velarlo y llevarle la ropa para ser enterrado. (Ese mismo día, mi abuela fue llevada a ese hospital por una grave fractura. La atención del personal fue diferente, ahora apresurada, brusca, tuvo que devolverse sin apenas ser atendida. No sabíamos a qué se debía esa extraña actitud, pues correspondía que fuera hospitalizada de inmediato. Se nos dijo que regresáramos al día siguiente. Y el 11 de septiembre ningún civil pudo ingresar.)

     El protagonista se queda mirando el estanque velado de musgo de los peces rojos del antiguo hospital, y recuerdo haberme quedado observando ese mismo estanque, tantas veces, desde la niñez. Cierto es que todos sabíamos que se preparaba un golpe, pero no se sabía que de pronto, los “civiles” nos habíamos convertido en “el enemigo”. Eso lo refleja la novela, paso a paso. Mucho tiene de autobiográfica. La visión del personaje Román tiene un aire de escepticismo, tan chileno en el fondo, con los mismos rasgos de humor que desplegaba el autor en novelas, cuentos y crónicas. Describe el miedo constante, la amenaza que pende sobre todo el que pueda tener alguna actividad, algún pensamiento que pueda ser considerado subversivo por el aparato militar, guiado como una marioneta monstruosa por el que mueve los hilos desde el norte del continente. Cierto es que en alguna parte, algo sobra, algo se pone más sentimental de lo debido, pero no opaca la tensión constante, la historia que tantas y tantos vivieron, que todavía sigue dando pesadillas a los sobrevivientes de las torturas.  Queda en la atmósfera la amenaza de que lo acontecido puede ocurrir otra vez, porque está pasando en otros países, maquillada y manipulada por organizaciones internacionales que ya no convencen a nadie. La novela  está escrita casi como un reportaje, sin estridencias, sobriamente.

     Espero que los textos de José Miguel Varas que quedaron sin publicar, puedan aparecer pronto, para gozar de la sensación de cercanía, veracidad y calidez que éstos producen, dictados por un testigo de las vidas de sus contemporáneos.

NACIDO EN OCTUBRE



  Yorka Gallegos Urzúa

En búsqueda de un autor nacido en Octubre, el recuerdo de un escritor sugeridono hace mucho tiempo, por un profesor, vino como un susurro. Se trata de Miguel Ángel Asturias, poeta, narrador, dramaturgo, periodista y diplomático nacido en Guatemala el día 19 de 1899, considerado uno de los protagonistas de la literatura hispanoamericana del siglo XX. El empleo personal que hace de la lengua castellana constituye uno de los mundos verbales más densos, sugerentes y dignos de estudio de las letras hispánicas.

Se graduó de abogado en la Universidad de San Carlos, Guatemala, donde participó en la lucha contra la dictadura de Estrada Cabrera, hasta que éste fue derrotado. Fundó y dirigió la Universidad Popular en 1922. Partió a Europa, donde vivió intensamente los movimientos y sucesos que la transformaban. Estudiò linguística y antropología maya con Raynaud, y de esa época es su traducción del Popol Vuh, junto con José María Hurtado de Mendoza.
Regresó a Guatemala en 1933, donde ejerció la docencia universitaria, fundó el Diario del Aire, primer radio periódico del país y vivió una agitada vida cultural y académica. En el período revolucionario de 1944 a 1954 desempeñó varios cargos diplomáticos. En 1966 ganó el Premio Lenin de la Paz y en 1967 el Premio Nobel de Literatura.

Para comprender su obra se debe tomar en cuenta el profundo influjo que ejercieron en él tanto la cultura maya como la vida europea. Lo maya se arraiga en la cosmovisión de un mundo que está asentado en un profundo y auténtico pensamiento mágico y que atrapa en sus relatos. Por otro lado, el influjo del surrealismo, la amistad con P. Eluard, el contacto con el Ulises de J. Joyce, son las otras fuerzas que marcan su escritura.

Alguna de sus obras:

Leyendas de Guatemala (1930) junto con El Señor Presidente, Hombres de Maíz y otras.

Teatro: Soluna (1955), La audiencia de los confines (1957)
Ejercicios poéticos en forma de soneto sobre temas de Horacio (1951)

POEMAS DE ALEJANDRA SEREY


Corazón 

Nunca,
nunca te duermes.
¿Cuándo serás un ave
y dejarás mi pecho?
Te conozco,
eres débil.
La sangre,
las arterias,
 y venas.
todo
todo eso corazón
te quiere mustio.
Yo  gentil
y callada,
te anhelo.
Cuando duermo,
y dejo
de oírte.

Amy
(1983-2011)

Alguna vez te dijeron fea.
después  tu voz se afirmó de eso,
y tu ego.
Todos los chanchos, todas las gallinas,
querían mandarte al gym,
y oír rock and roll.
No fue nada de eso.
Solo  que estabas muy borrada
como para aseverarlo.




Mi lado salvaje

Me estoy escondiendo.
El vino me detesta
y yo a él.
 En mi puño dádivas
se ahorcan, se desmayan
entre los dedos.
Adolece
un  pulgar izquierdo,
Adolece
un dedo del corazón.
Mi lado salvaje
 Pega y clama, arde.



Isla Negra

En esta playa me he perdido como una niña.
La multitud socavó mi juego en la arena,
y los pasos que me guiaban
hasta el hogar de tus ojos.
Los inviernos del mundo todos
enredados a la orilla  ocre
y la  estación  siempre una,
la que repudia al gentío.
Me gusta.

   
La elegida

Necesito que el frío se vaya.
Que se vaya  con su invierno,
 que se vaya contigo
y tu elegida.
Quiero quedarme con esto,
que no es tu voz amarilla
ni tus manos por música.
Esto,  a lo que llamo
el mar de mi preguntas.

  
En estricto orden  

Cabeza, pelos, cabellera mía
cuello trazado, hombros, pecho.
  Mis pechos, brazos canijos, las muñecas.
 Los dedos, las caderas anchas, la pelvis.
 Los muslos, pantorrillas, mis dos empeines.
 me agradecen la corriente fría
 que los eriza  en tu nombre.










                                       Reseña autobiográfica: Alejandra Serey Suau

1983
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Nací en la comuna de Maipú. Hija de Julio Serey,  intérprete y folclorista de larga trayectoria y de Cecilia Suau, ávida lectora y tímida poetiza oculta. Fui criada en  la idiosincrasia de izquierda revolucionaria. Paradójicamente, realicé la básica en una escuela Matte en donde nos trataban como señoritas de los años cuarenta. Aquí la rigidez de la enseñanza alimentó mi penitente personalidad. Aquí también tuve mi primer encuentro con las figuras en el ramo de literatura, insólito y precoz  aprendizaje que encauzó la melancolía.
Mi creación está  ligada en forma unánime a una cosmovisión íntima, forjada en la soledad y en la pasión. Lo femenino, lo materno está lleno de voces enfurecidas, defensoras.
La literatura sin directrices, en la ruta imaginaria de los autores que resuenan por ahí y que memorizo a costa de mi frágil memoria, ha sido fortaleza y debilidad al mismo tiempo.
Los poemas seleccionados corresponden a varios  proyectos, los cuales vienen gestándose desde hace un par de años y que aun están lejos de transformarse en libros. “El corazón y los ojos” obra pensada en la descripción de lo transitorio y  “Pleamar”, obra que resucita en parte, mi apego a los referentes populares de la poesía chilena.





 

VE ADELANTE HERMANO





                             Gustavo Adolfo Olate


Ve adelante hermano. No me esperes.
Mi paso se hace cansado. Los años ya me pesan.
Las nieves de mis sienes son fuego que me calcina.

Ve adelante hermano. No me esperes
Yo ya he vivido lo mío. No me esperes
Tu estás joven, sin embargo no lo sientes.
La experiencia que yo tengo, es de muertes,
Y de charcos virulentos de placeres…

Y ya ves que me encuentro derrotado,
Pues la brisa corre suave para todos.
Ve adelante hermano. No me esperes.
Te aconsejo que no corras tan ligero,
Porque más rápido se termina tu sendero.

Piensa
Hermano, que el minuto que te viene,
Te define tu existencia. No me esperes.
Trato de vibrare contigo
Y no consigo más que hacer involuntario ridículo.
¿Que no ves que ya no puedo sonreír con tu alegría?
Tu sonríes y hay lágrimas en mis mejillas.

No te envidio. Yo fui joven…y son joven,
Pero de físico solamente.
Y el tranco de mi espíritu se cansa.
Ve adelante hermano. No me esperes.

Si preguntas por amores, cien mujeres
Adornaron mis ansias Donjuanescas.
Tú sonríes y en mis labios solo hay muecas
Que la vida se encargó de oscurecerme.

Pero prueba, prueba a perderte
Por las sendas que no sabes,
De las cuales no conoces si sus nombres,
Que desde lejos sabré cuidarte.
Ve adelante, ve adelante hermano, no me esperes…




CASA MIA de Emilia Páez Salinas

POEMAS DE HUGO BECERRA



AMOR FURTIVO

Abro mi quitamiradas
Automático
Y me deslizo
Furtivamente
Invisible
Hacia tu casa.

Sé que me esperas
En cuerpo y alma
Sé que encontraré
Sin naves tu puerto.
Sé que sin palabras
Nos sumergiremos ansiosos
En tu océano de dos plazas.

Cuando
Caiga la noche
El vino acabe
Y el mar esté en calma
Volveré a mi isla ebrio
Con mi eterno dolor
De náufrago.

PORQUE ESTOY AMANDO

Me gustaría ir por tu calle
De casa en casa
Vecino a vecino
Decirles que no se asusten
Si la luna
Sólo ilumina tu casa
O si el árbol seco
Frente a tu ventana
Florece en otoño.

Decirles que no se asusten
Porque para mí
Todo es posible
Porque estoy amando.

Si alguien no cree
En mi amor y su magia
Haré una gran fogata
Y llamaré a los dioses
Tu casa será un santuario
Nuestras palabras de amor
Plegarias.

Todo es posible para mi
Porque estoy amando.

PACTO

Quiero maldita
Hacer un pacto contigo
Seré tuyo
Serás mía
Te lo prometo.

Tendrás mi corazón
Mi sangre
Mi cuerpo
Mi boca
Mi sexo
Seré tuyo hasta los huesos.

A cambio quiero
No me ames
No me aceches
Aún tengo
Muchos versos que escribir
Aún tengo
Muchos tangos que bailar.

Quiero
Hacer un pacto contigo
Maldita.



QUIERO

Quiero
Que mis versos
Se vayan mar adentro
Y naveguen.

Que conozcan
El idioma blanco
De las olas
Y ortografías fosforescentes
De peces.

Quiero
Que se empapen
De sabiduría
Salobre
Del océano padre.

Cuando aprendan
Sortear las redes
Y regresen como olas
Estrellándose en las rocas
Sin romperse

Entonces
Sólo entonces
Mis versos
Serán poema

CACERÍA


Voy corriendo
Detrás de una palabra
Tropiezo caigo
Alcanzo a rozarla
Pero no la atrapo.

Habría que cazarla
Pero no sirven las escopetas
Habría que pescarla
Pero no sirven las redes.
Habría que rescatarla del firmamento
Pero no sirven los telescopios
Habría que robarla de una caja fuerte
Pero no sirven las ganzúas.

¿Qué hacer para cogerla?
Exhausto
Desencantado impotente
Cierro mis ojos
¡Oh milagro!
Aparece ante mi
Aleteando como una mariposa.
Se posa en mi mano
Sube hasta mi pecho
Y llega hasta mi boca.




POEMAS



POEMAS DE IRENE PALACIOS

A ELLOS

1 . Recuerdas Alejandro,
el morapio y el cigarro,
consumiéndote,
flagelándote lentamente
las carnes,
con esa tolerancia
que tuviste para amarte
sólo a ti mismo.

2 . A veces me sucede
una resignación:
“soportar tu silencio”
Sentarme tras tu espalda
Rozando un poro de tu piel,
Congregando en ti
Mi dignidad humana.


HERMANO

Iris profundo, cejas redondas
Cuerpo diminuto encajonado
¿qué sueñas?
Acaso pediste permiso
Para dejarme en ascuas
Sin saber noticias tuyas.

Esa noche un espectro
Rodó hasta tu cuna blanca
Era el correo celestial manipulando
Los hilos de las musas
No me invitó a salir
O bien el letargo y la fiebre
Escucharon a mamá
Ronca voz hálito de vida
Escudriñando al tímpano
Trompetas apocalípticas
Se oyeron
Partiste y en tanto espero
No estás en el
Universo de mis asuntos
Estás al otro lado de la línea
Contestando
Número equivocado.

Invoqué a cada hombre
Para buscarte,
Supliqué callada
Tras el inconmensurable
Futuro sin hallarte
Cansada quedé sola
Ahuecada, sola
Infértil de varones
Con la edad madura
De las cosas resignadas.

PARANOIA

Hambrienta quietud postrada sin visitas el domingo
Alguna vez olvido la cara que me cubre
Abajo los pies recorridos o
La tibia pared germina veloz agitando estos humos
De estatuaria magnitud corpórea
Deshaciendo átomos cercanos,
Floro, vértigo, laberinto
Epidermis herida ahogándome

El túnel del piso ¿dónde está?
Se lo llevan
Los impecables delantales blancos
Olvido comienza la agonía
¿mente . corazón?
Silencio…
Ruido en la ciudad
Al parecer primavera
Pasos agitados
Sin réquiem niebla espesa
Luces negras
Vacío…vacío.

PREMIO NOBEL LITERATURA 2011




El premio Nobel de Literatura de este año no ha recaído en una persona desconocida por poetas chilenos,
ya que el año 2000 apareció "Góndola Fúnebre" volumen de poemas de Tomas Tranströmer, por Ediciones LAR, de Concepción, traducido por el poeta uruguayo Roberto Mascaró.
A través de comentarios de escritores chilenos que le conocen, se aprecia en este autor sueco una persona sencilla, directa y sin ningún interés en darse importancia, conocedor de la obra de Pablo Neruda. Había sido candidato al premio hace ya un tiempo y no carece de detractores que consideran que su poesía es convencional y carente de interés en la sociedad.

El autor nació en Estocolmo el 15 de abril de 1931 y creció junto a su madre, una maestra primaria y su abuelo materno. (Sus padres se divorciaron) Luego del servicio militar obligatorio, estuvo por espacio de ocho años viajando y estudiando diversas materias en la Universidad de Estocolmo. Se graduó como psicólogo e hizo estudios adicionales de historia, religión y literatura. . Su primera colección de poemas fue publicado en 1954
Cuatro años después, contrajo matrimonio y comenzó a trabajar como psicólogo hasta que en 1960 fue contratado como psicólogo residente en una institución para jóvenes con problemas conductuales y drogadictos,  cerca de la ciudad de Linköping.

Ha sido considerado como “el más influyente poeta escandinavo de las últimas décadas” y su obra se ha traducido a 60 idiomas. El poeta y ensayista sirio  Adonis  (Ali Ahmad Sa’id, 1930) ayudó a extender la fama de Transtromer en el mundo árabe, acompañándolo en sus lecturas públicas. Curiosamente, se consideraba a Adonis o Adonis, el más serio candidato al Nobel de este año estimándose que debía darse una especie de espaldarazo a la “primavera árabe”.(¿otra vez razones políticas?)Según Peter Englund, secretario permanente de la Academia Sueca, no se le dio el premio por razones “exclusivamente políticas”. Se sabe que el poeta no es precisamente un entusiasta de las rebeliones de los países árabes
que no parecen separar la política de la religión. y pretenden un cambio que no está de acuerdo a la historia y tradición de esos países.
Se dice que le interesa muchísimo obtener el Nobel ¿llegará su interés tan lejos como para abjurar de su actual postura crítica y alabará a esa primavera árabe tan cara – al parecer – a los intereses occidentales?

Larga también ha sido la espera del autor sueco, ya que ha  estado siendo postulado desde 1993. El comité del premio Nobel comunicó que se le concedía el galardón por sus condensadas, translúcidas imágenes que dan un fresco acceso a la realidad. Los críticos han alabado en Tranströmer su accesibilidad pues aun en traducciones sus poemas capturan los largos inviernos suecos, el ritmo de las estaciones y la palpable, atmosférica belleza de la naturaleza

Merece destacar el hecho de su inmediato viaje a Bhopal (India) tan pronto como se supo de la tragedia producida por escape de gas de la planta de Union Carbide que causó miles de muertos y discapacitados.
Junto a poetas indios, tomó parte en sesiones de lectura de poemas.

En 1990, sufrió un infarto cerebral que afectó su capacidad de hablar y moverse, perdiendo totalmente la movilidad de su brazo derecho. Gran aficionado a la música, gustaba tocar piano y órgano, ahora sólo puede hacerlo con la mano izquierda, lo mismo que al escribir. A pesar de tener que comunicarse a través de su esposa, ya que su vocabulario quedó reducido a menos de 20 palabras, sigue escribiendo y publicando.

Incluimos algunos de sus poemas.


PRELUDIUM

Despertar es un salto en paracaídas del sueño.
Libre del agobiante torbellino, se hunde
el viajero hacia la zona verde de la mañana.
Las cosas se encienden. Él percibe —en la vibrante
postura de la alondra— las oscilantes lámparas subterráneas
del poderoso sistema de las raíces de los árboles. Pero a flor
de tierra
—en abundancia tropical— está el verdor
con los brazos al aire, en escucha
del ritmo de una bomba invisible. Y él
se hunde hacia el verano, se descuelga por
el cráter cegador, hacia abajo
a través de grietas de edades verde-húmedas
palpitantes bajo la turbina del sol. Así es detenido
este viaje vertical por el instante y las alas se ensanchan
hasta ser la quietud del gavilán sobre aguas torrenciales.
Tonos desamparados
de las trompetas de la Edad de Bronce
cuelgan sobre el abismo.
En las primeras horas del día, la conciencia puede abarcar
el mundo
como la mano oprime una piedra entibiada por el sol.
El viajero está bajo el árbol. ¿Se extenderá,
después de la caída por el torbellino de la muerte,
una gran luz sobre su cabeza?

OSTINATO

BAJO el punto circular de calma del gavilán
rueda el mar retumbando en la luz,
muerde ciego su freno de algas y resopla
espuma en las orillas.
La tierra se enjuaga en oscuridad, en donde los murciélagos
se orientan. El gavilán se detiene y se vuelve una estrella.
El mar rueda retumbando y resopla
espuma en las orillas.

MEDITACIÓN AGITADA

UNA tormenta hace girar las aspas del molino
que salvajemente, en la oscuridad de la noche, muele la nada.
Las mismas leyes te mantienen despierto.
La panza del tiburón gris es tu débil lámpara.
Recuerdos difusos se hunden en la profundidad del mar
y allí se petrifi can junto a extrañas columnas. Verde
de algas está tu muleta. Quien
se va hacia la mar regresa rígido.


LAS PIEDRAS

OIGO caer las piedras que arrojamos,
transparentes como cristal a través de los años. En el valle
vuela la confusión de los actos
del instante, vociferantes, de copa
en copa de los árboles, se callan
en un aire más tenue que el presente, se deslizan
como golondrinas desde una cima
a otra de las montañas, hasta
alcanzar las mesetas ulteriores,
junto a las fronteras del ser. Allí caen
todas nuestras acciones
claras como el cristal
no hacia otro fondo
que el de nosotros mismos.

CONTEXTO

MIRA el árbol gris. Fluyó el cielo
por sus fibras hasta la tierra
—una nube arrugada solo queda
cuando bebió la tierra. Espacio
robado se retuerce en trenza de raíces,
se trama en verdor. Breves instantes
de libertad se alzan de nosotros, remolinean
por la sangre de las Parcas y aún más allá.